– REFLEXIONES Y AGRADECIMIENTOS

Para mi, la realización de esta tesis ha tenido el que denomino efecto “limpiar la plata”, y me explico. Cuando era adolescente y después de horas haciendo surf en la playa, nos íbamos a reponer fuerzas a la cocina de un amigo, único lugar donde nos dejaban estar. Siempre me llamó la atención la nota que había en la nevera con las tareas diarias de la asistenta, destacando la última línea que decía: “si sobra tiempo limpiar la plata”. Pues bien, durante los últimos 7 años de mi vida he estado “limpiando la plata” en en mis ratos libres, en mis fines de semana, en mis vacaciones, en mis viajes, en mis mudanzas y por último en mi cambio de residencia de Madrid a Las Palmas.

Aún siendo un trabajo solitario y aislado, he aprendido y disfrutado mucho del tema investigado, pretendiendo ayudar a cimentar el campo de lo peatonal en nuestro país. Sin embargo, el análisis del mismo demuestra que la magnitud de este aporte hubiese sido imposible sin la participación de las personas que han facilitado que el trabajo llegue a un buen fin. Por ello, es para mi un verdadero placer utilizar este espacio para ser justo y consecuente con ellas, expresando los siguientes agradecimientos:

A mi director de tesis Julio Pozueta, por sus conocimientos transmitiéndome la sensibilidad en la materia, por marcarme las pautas viendo donde había una buena línea de investigación, por esas tardes de correcciones en el Café&Te de Velázquez, siempre disponible y dispuesto a ayudarme y a orientarme.

A los técnicos de los Ayuntamientos de Burgos, Luis María Arce,  de San Sebastián, Josu Benaito y de Pamplona, destacando la sección de Áreas de Proyectos Estratégicos con el que fue su director José Vicente Valdenebro y Edurne Vicente como principal interlocutora, paciente y eficiente.

A Fernando Redón, a Alfonso Sanz, al Estudio de Iturralde y Sagües, a Sigifredo Martín, a Alberto Calvo, a Javier de Mesones, a Javier Taberna y a Arturo Soria, por permitirme realizar las entrevistas personales con total disponibilidad.

A Nino Gaviria, por su ayuda en la redacción y corrección de la tesis, pieza importante en el resultado final.

A Silvia Chesa, por darme el último empujón, por animarme, por estar a mi lado, por acompañarme en su verano sin vacaciones, por aportar su punto de vista en la revisión, comprensión y lectura de los textos, robándole horas a su trabajo.

Finalmente a mis amigos y familia, en especial a mi madre Tany Gil, por dejarme enclaustrar en su casa, por el apoyo moral e incondicional con la despensa siempre llena. Y a mi padre Carmelo Machín, gracias a ellos soy lo que soy.

 

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